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la pesca de la anjova en Valencia

La pesca de la ANJOVA
en Valencia

por Vicente Xirivella



Introducción:

Anjova, dorado, golfás, golfar, tallahams, chova, pejerrey, pasamar... éstos son unos cuantos nombres de los muchos con los que solemos denominar en el territorio español al Pomatomus Saltarix, un pelágico de la familia Pomatomidae.

Es un pez deportivo donde los haya, luchador, depredador por excelencia, y de las especies más espectaculares para el pescador con señuelos ya que es muy agresivo, saltador y muy fuerte.

La anjova tiene el cuerpo alargado y aplanado por los costados, sus tonos son variados en el lomo, entre azul, verde o incluso gris, con los costados de color plateado. El vientre siempre de una tonalidad más clara y las aletas verdes con tintes amarillos.
En cuanto a su talla puede llegar a medir 140 centímetros y a alcanzar pesos que oscilan entre los 8 y los 12 kg, siendo ya excepcionales las capturas de más peso.

Podemos encontrar esta especie en mares tropicales y subtropicales, en el Atlántico Occidental, desde Estados Unidos hasta Brasil y en la costa oriental, desde España a Sudáfrica, Mar Mediterráneo y Mar Negro.
Es una especie que va en bancos numerosos, no son peces solitarios y como norma general se agrupan casi siempre cerca de la costa para protegerse de otros depredadores e incluso del canibalismo que sus semejantes de superior tamaño les profieren.

Este depredador se mueve por las playas, salidas de agua dulce, escolleras y puertos, siendo éstos los puntos más frecuentados por las anjovas.
La anjova es un pez terriblemente voraz y muy agresivo, atacan a todo tipo de peces pelágicos y gregarios. Posee una boca grande, armada de dientes fuertes y cortantes, los cuales son capaces de segar cualquier presa. Estos peces dan muerte a bancos enteros de otras especies y he observado en varias ocasiones, su afán por matar, sembrando terror por donde pasan.
Sus presas suelen ser sardinas, jureles, caballas, lisas…. Aunque también he visto ataques a doradas, lubinas, inclusos las propias anjovas mordidas por ellas mismas.

De todas las especies que he conseguido pescar a spinning, probablemente la que más me ha hecho disfrutar son las anjovas, estos animales fueron los culpables de mi "adicción" a la pesca en superficie. Bien es cierto que no es un pez reconocido por los pescadores por su poco valor gastronómico pero lo que aprecio, verdaderamente, es su pesca: el señuelo chapoteando en el agua, verlos corriendo detrás de él arremetiendo bocados hasta atraparlo, es algo que me pone los pelos de punta, es ese el momento de pesca que mas admiro.

La mejor temporada para pescar anjovas comienza en Abril hasta finales de Octubre, aunque últimamente se alargan hasta Noviembre, (el cambio climático y la gradual subida de la temperatura de nuestras aguas se hace notar) Yo soy del litoral valenciano y en invierno también podemos pescar esta especie en las salidas de agua de la Albufera, donde se concentra abundante lisa y acuden a por ellas, aprovechando nosotros estos momentos para engañarlas.
Para este caso del que hablo, la pesca desde costa la hago con equipos medios de surfspinning, artificiales grandes y jigs, cañas con acción media-rápida (las cuales varían su potencia de lance entre los 20 y 80 gramos) y carretes rápidos en tamaños 4000/5000, cargados con línea de multifilamento trenzado de 20 a 30 libras de resistencia y bajos de línea de monofilamento de 50 a 80 libras (de 0,60 al 0,80 milímetros de grosor)


Pescando anjovas, suele ser habitual capturar algún palometón

Más de uno se estará preguntando por el bajo de acero, yo es algo que no suelo utilizar, es cierto que la dentadura de este depredador corta cualquier línea, ya sea trenzado o monofilamento, pero es un pez que ataca siempre a sus presas por detrás, partiéndolas por la mitad y rara vez se llegan a tomar toda la muestra.

Utilizo siempre grapas o conectores sin quitavueltas para ir cambiando de artificial cuantas veces quiera, sin necesidad de ir haciendo nudos.
Los artificiales que uso en invierno, pescando desde costa, son señuelos nadadores y jigs ó casting jigs.


SEÑUELOS:

Señuelos nadadores:

Me dan buenos resultados varios señuelos nadadores como el Aile Magnet DB, al que solemos denominar Darter de Yo-Zuri o Caracortada (que es como cariñosamente lo apodaron los pescadores canarios). Éste es un señuelo que lanza de maravilla, los utilizo los días de mar no muy movida, moviéndolos rápido y con golpes de caña, esto excita bastante a la anjova.
Los X Rap de 14 centímetros, que comercializa Rapala, tanto el rígido como el de cuerpo articulado, en días de mucha mar y fuerte corriente son, en mi humilde opinión, los más adecuados ya que aguantan muy bien estas condiciones. Los manejo muy lentos a golpe de caña, y cuando las anjovas están en el lugar, rara vez no nos brindan picadas.


Jigs:

Los jigs son para esos días, en los que observo que los peces andan más alejados de la orilla, esas jornadas en las que necesitas lanzar bastante para hacerte con alguna pieza. Los jigs de 50 a 80 gramos, como los Amulet, los Bottom Keeper de Atron o los Sea Rock de River&Sea, también funcionan de maravillava.
La forma de recogida en los jigs, es la que llamamos dientes de sierra, subimos la caña y recogemos línea mientras bajamos, subimos y recogemos mientras bajamos... así continuamente, haciendo bailar el jig de arriba abajo provocando buenas picadas.
Algo que siempre me ha ido fenomenal en los jigs, es colocarle en al potera algo de Bucktail o unas plumas, lo cual hace el movimiento más atractivo a nuestra vista y a la vista del pez, esto es un pequeño detalle que a veces marca grandes diferencias.
Cuando empieza la temporada, allá por mediados del mes de Abril, siempre encuentro las anjovas en los alrededores de los puertos, aquí es cuando empiezo decantarme por la pesca en superficie con poppers, pencils y paseantes, no hay nada que atraiga más la atención a un depredador que una presa correteando herida por la superficie.

Los poppers:

Para pescar desde la costa, poppers de un tamaño ya razonable, que oscilen de los 12 a los 17 centímetros y con pesos de 40 a 80 gramos.

Los que nunca faltan en mi caja son los Polaris Popper: es un señuelo americano artesanal, hecho de madera y que probablemente sea de los que mejor se lanzan, tanto el de 40 gramos como el de 60. El Pulsion de la marca francesa Sert, y el Roosta Popper, de la marca Australiana Halco, en sus dos tamaños inferiores (30 y 47 gramos) son mis otros dos poppers predilectos.
La mayor eficacia que he conseguido utilizando estos señuelos, ha sido los días en que está la mar algo movida, pescando con buenos golpes, dando buenos taponazos y conseguiendo de esta manera, llamar más la atención a las anjovas, provocando su ataque.

Cuando pescamos embarcados y comienzan las pajareras con el pez pasto, donde se mezclan jureles, palometas y demás pelágicos de contenido tamaño, también es un buen momento para pescar grandes anjovas, no cometamos la equivocación de pescar con muestras grandes, pues si se están cebando de sardinitas, una muestra grande probablemente la ignoren. Lo más acertado en las pajareras, son los pequeños paseantes y poppers de pequeño tamaño, siempre de menos de 11 cm, ésto es lo que mejor nos puede ir en estos casos ya que están centradas en esa sardinilla que acosan los otros depredadores.
Estos momentos son los más emocionantes pescando a spinning, ya que estamos viendo el espectáculo de las pajareras e intentando tentar a las grandes anjovas que están al acecho, sacando provecho de todo lo que ocurre.

Paseantes:

Los paseantes que mejor resultado me han dado en esos días de agua calma y en los averíos son varios; como el Miss Carna de Maria o el Sammy de Lucky Craft, estos señuelos se trabajan con el famoso movimiento “walking the dog”, término anglosajón que significa, “paseando el perro”. Esta técnica se denomina así por la recuperación en zig-zag que le provocamos al señuelo.
Los paseantes carecen de boca plana como los poppers, tienen la boca en punta porque su trabajo no es levantar agua, sino ir navegando de lado a lado con ese sugerente y seducivo movimiento que les caracteriza.

Pencil Poppers:

Los pencils poppers son unos señuelos de skipping, esto significa “señuelos saltadores”. Se manejan a velocidades altasy son muy efectivos para esos días en que los peces están agresivos, simulan una presa huyendo despavorida por la superficie del agua.
Pencils como el Punisher y Skip Navigator de Atron, el Surface Cruiser de Yo-Zuri o el Pencil Popper de Art Fishus (a este último le apodamos con un cariño especial el “horas felices”, por los grandes momentos que nos ha hecho pasar)
El Punisher y el Surface para lanzar muy lejos con una recogida rápida con algún golpe de caña, ideales para la pesca costera, son señuelos macizos y sin sonajero interno.
El Skip Navigator y el Art Fishus, son señuelos con rattlin (esas bolitas incorporadas en el interior del cuerpo) que con el movimiento provocan ruido de forma estrepitosa. De la forma que más picadas me han proporcionado, es manejándolos con mucho nervio, con mucho golpe de caña y pocas vueltas de carrete, haciendo que el señuelo se mueva en un walking the dog muy agresivo.
A pesar de ser las mismas anjovas en un extremo de Mediterráneo que en el otro extremo opuesto y dependiendo de la zona en la que habiten, existen en algunas ocasiones pequeñas diferencias en sus pautas de comportamiento. Sin ir más lejos, mis amigos de Alicante las capturan en los atardeceres de mar calma, con poppers de buen tamaño y casi literalmente “arrastrando” el señuelo por la más superficial de las capas del salado medio. Arrastran el popper en movimientos largos y pausados.

Pongo esta técnica como diferencia de comportamiento ya que allí las anjovas no necesitan cazar tan rápido como en la costa valenciana. El motivo no es otro que su relativa escasez de ejemplares de gran tamaño, lo que provoca una menor competencia entre ellos por la comida y se vuelven algo más oportunistas y pacientes a la hora de cazar.
Su pesca allí también es algo mas ambigua, ya que los bancos tienen muchísima movilidad y no están concentrados en algún sitio concreto, sino que hacen pasadas a determinadas horas por escolleras y puertos de la provincia, sobretodo la hora de entrada de los barcos de pesca a los puertos, momento en el que los marineros a menudo desechan por la borda peces no valorados comercialmente y restos de pescado que queda de limpiar las redes. A estos barcos suelen perseguirlos los bancos de anjovas para aprovechar el gratuito manjar que los pescadores profesionales les ofrecen.

Apartándonos de esas puntualidades y al no existir aportes de agua dulce al mar en bastantes kilómetros a la redonda, hay que recorrer muchísima costa para localizar a los ejemplares de buen tamaño, siendo sin embargo más fácil capturar en abundancia ejemplares de tamaño contenido en los ocasos primaverales.

Esta es una pesca que día a día va ganando adeptos, y gracias a un espíritu de compartir los conocimientos y vivencias que su pesca nos depara, ya llevamos algún tiempo contactando a través de internet, mediante foros casi especializados en su pesca, en los que contactamos a diario pescadores de todo el territorio español, foros como www.patasillas.com, web que toma ese nombre por la casi exclusividad de tratar la pesca con grandes señuelos de superficie, algunos del tamaño propio de la pata de una silla, es una buena forma de adquirir conocimientos y divulgar los propios que tiene cada uno.

Hemos de romper una lanza a favor de este maravilloso pez, y pedir para él un futuro algo más alentador de lo que está teniendo, pues son masacrados bancos enteros sin medida, ni por parte de los profesionales, que últimamente los venden para la elaboración de piensos para el ganado, ni por parte de algunos pescadores deportivos que diezman las poblaciones de este pelágico en nuestras costas, mediante una captura abusiva y sin medida.

 

La anjova es un pez de carne de calidad más bien baja, por lo que la mejor manera de agradecerle esos maravillosos momentos que nos depara, es devolverla al agua con vida y con la esperanza de que nos vuelva a deparar tan digna pelea el día de mañana.
No olvidemos que una anjova tarda más de 2 años en alcanzar el 100% de su madurez sexual, ni tampoco nos olvidemos que una hembra adulta es capaz de depositar más de 3 millones de huevas en el agua, por favor; pensemos en eso antes de quitarle la vida a un ejemplar.

 

Texto: Vicente Chirivella
Colaboración y fotografias: Jose Miguel Mollá (Neno) y Alan Escuredo

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